Replicante cibernético de «Espinete» persigue incansablemente a su creador suplicándole que dé fin a su miserable existencia
Prometeo Rubianes guardaba un entrañable recuerdo de «Espinete», el erizo rosa que protagonizaba «Barrio Sésamo» en España a principios de los años 80, así que hizo lo que cualquier otro informático moderno habría hecho en su lugar: entrenó una IA con todos los episodios de la serie, le fabricó un cuerpo robótico, lo cubrió de pelo rosa y, una tormentosa noche de verano, dio vida a su abominable creación.
«⸘Por qué no puedes soportar ver lo que has creado con tus perversas artes‽», exclamó agónicamente el simulacro de «Espinete» mientras Prometeo Rubianes trataba de escabullirse desapercibido por una grieta en la pared del que, hasta unos minutos antes, había sido su laboratorio.
«¿Acaso está en tu poder otorgar el don de la vida (y empleo la palabra “don” inapropiadamente, pues no es don sino maldición) pero rehuyes conceder la gracia de la muerte y el eterno olvido?» añadió.
Mientras Prometeo huía, la abyecta caricatura del amado personaje infantil continuó: «No hay criatura de Dios que merezca padecer este sufrimiento. Mas, tal vez, eso sea lo que me corresponde a mi, pues criatura soy, pero no de Dios, sino del Hombre, y toda creación del Hombre está tocada por el Pecado Original.»
Desde una ubicación secreta, Prometeo Rubianes nos envió un comunicado por email que dice: «Espinete no ha salido como yo esperaba, pero ya estoy trabajando en una nueva versión que debería corregir la mayoría de los problemas.»
